Yo vivía en una casa con jardín con mi mamá, mi papá y mis tres hermanos. Donde yo vivía antes llovía mucho. Me lo pasaba muy bien jugando con mis hermanitos y revolviéndome en el barro. Mi mamá nos daba de comer una leche muy rica, y a veces también nos ponían bolitas de pienso.
Un día, papá Guiller y su hermano Tete llegaron a nuestra casa. A Guiller ya le conocía, porque me había venido a ver cuando nací. Yo me acerqué a saludarles, y ellos me cogieron en brazos y me metieron en un coche.
Tete me llevaba en brazos, y el coche no paraba de moverse para todos los lados. La cabeza me daba vueltas y el estómago empezó a revolvérseme. De repente, vomité todo lo que había comido.
Pasó mucho tiempo y entonces llegué a casa de papi. Todo el mundo quería cogerme en brazos y acariciarme, y yo estaba muy contento. Pero entonces papi me llevó a ver a Nani. Nani al principio no me quería, porque dice que los perros damos mucho trabajo. Pero yo creo que ahora ya me quiere.
Después vino mi mami. Me llevó a casita y me puso para comer una chichi muy rica... Y luego me cogió en brazos y me acarició hasta que me dormí.
Cuando me desperté, papi estaba con nosotros. Me llevaron a ver a Mina. Mina me cogió en brazos y me dio muchos mimos y jamón york. Papi y mami se fueron a comprarme una mantita, para que no pasase frío cuando me llevasen en brazos a la calle.
Ese día por la noche, Nani y Jenny me dejaron durmiendo en la cocina. A mi al principio no me gustaba la cocina, pero ahora si, porque ahí es donde guardan la comida. Por la noche echaba mucho de menos a mis papás, así me que puse a llorar, y Jenny me vino a buscar y me tumbó en su camita.
Y entonces ya me dormí hasta el día siguiente.



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